viernes, 12 de junio de 2009

Cenote X-keken

Dzitnup, es considerada comisaría, pertenece al municipio de Valladolid, Yucatán, México. Se encuentra ubicada en el suroeste de Valladolid.
Sus coordenadas geográficas son: 20º40'00'', latitud norte y 88º13'00'' latitud oeste.
El suelo es gris oscuro, arcilloso, con buen drenaje. Los terrenos son planos, con aproximadamente 15 a 20 centímetros de tierra con subsuelo de piedra caliza o loza.
La localidad como todas las poblaciones del Estado de Yucatán, no cuenta con ríos y arroyos, únicamente cuenta con pozos y cenotes. En este caso, la comunidad cuenta con tres cenotes. Uno ubicado en la población, actualmente sin uso, y dos mas a un kilómetro de la comunidad que se utilizan con fines turísticos; "X`keken" y "Samula"
Dzitnup es una palabra maya compuesta, "dzit" y "nup". "Dzit" se utiliza para denotar una unidad de algo, generalmente frutas. Y "nup", quiere decir compañero. Traducido literalmente quiere decir en forma errónea "un compañero" Ya que "Dzitnup" realmente no corresponde a ninguna expresión o palabra en la lengua maya. Este error gramatical se debe a un error de trascripción cometido al momento de su registro.

San Felipe



San Felipe se encuentra localizado a 11 kilómetros al oeste de Río Lagartos y en la entrada del estero Ría Lagartos, mundialmente famoso por las concentraciones de flamingos rosados que en el tienen lugar, desde San Felipe el estero corre paralelo a la costa del Golfo de México hasta el puerto de El Cuyo. En su origen, la mayor parte de las casas de San Felipe estaban construidas de madera de cedro y barnizadas fuertemente para que pudieras resisitir la humedad y la sal de la costa, sin embargo la mayor parte de estas construcciones fueron dustruidas por el Huracán Gilberto en 1988.
En la actualidad San Felipe ofrece muchos servicios para el turismo ecológico y de aventura, como alojamiento, excursiones en lancha por el estero para observar las aves y sus playas

Rio Lagartos


Cálido hogar para el flamenco rosa y otras especies animales. Unas 18 mil aves "pintan de rosa" el territorio de anidación En la zona coexisten en total unas 340 especies de aves, 50 de mamíferos y 95 de reptiles.
Sitio de reproducción de las tortugas blanca o verde y la carey.
Petenes y manglares.- Recorrido:
Cuando los primeros barcos de conquistadores españoles llegaron a la costa noreste de Yucatán, encontraron la desembocadura de lo que creyeron era un río de agua dulce que, al contacto con el mar, "se había salinizado", según cuentan habitantes de esa región.

Con los barriles de agua para consumo humano casi agotados -por la travesía emprendida desde la isla de Cuba-, los españoles se aventuraron a internarse en el caudal, que si bien no resultó ser de agua dulce, tenía menor nivel de salinidad que el de mar abierto.
Durante el recorrido por esa zona del Mayab, los conquistadores advirtieron la presencia de grandes reptiles de enormes fauces y largas colas que identificaron como lagartos. En realidad se trataba de cocodrilos, pero en Europa no se conocía esta especie; lo más parecido eran los lagartos, igual de temidos que los primeros.
Por esa razón, los españoles llamaron al lugar Río Lagartos.
Cinco siglos después de ese hecho, hoy día sabemos que no se trataba de un río sino de una "ría", es decir, un flujo de agua marina que se interna entre tierra firme y una estrecha franja de playa y que es un vasto humedal de importancia internacional: ahí está la principal zona de anidación, en el país, del flamenco rosa (Phoenicopterus ruber ruber).
Protegidos de sus depredadores naturales y de la presencia del hombre, los flamencos se reproducen en gran cantidad para colorear con el rosa de su plumaje las turbias aguas de la ciénaga, que contrastan con el verde follaje del mangle en los petenes, el azul del cielo y los tonos ámbar del amanecer o los naranja del atardecer.
Sin embargo, esa parte de Yucatán es mucho más que una zona de anidación, pues en ella unas 340 especies de aves, 50 de mamíferos y 95 de reptiles comparten cada día el espectáculo de la vida.
Es tal la riqueza natural y de recursos no renovables que posee esta zona, que el 26 de junio de 1979 fue declarada Reserva Especial de la Biosfera, con lo cual se convirtió en un área protegida por el Gobierno Federal.
El decreto establece la protección de 58,824 hectáreas de selva, duna, manglares y playas, que abarca las comunidades de San Felipe, Río Lagartos, Las Coloradas y El Cuyo. La región, en conjunto, tiene hoy día una población de casi siete mil habitantes, la mayoría dedicados a la pesca o que laboran en la industria salinera, la más grande e importante de su tipo en Yucatán.
No fue sino hasta hace un par de meses cuando la zona fue reclasificada y ahora ya es Reserva Especial de la Biosfera -como indicamos- y, por consiguiente, un espacio que recibe financiamiento para su operación, control y vigilancia, mediante recursos provenientes de organizaciones no gubernamentales, agrupaciones e instituciones internacionales y las autoridades federales encargadas de la protección al medio ambiente y los recursos naturales.
Al principio recordamos la importancia que tiene la Reserva Ría Lagartos como área de anidación del flamenco rosa, especie que, por sus características, es considerada una de las más hermosas por el color rosa bermellón de su plumaje con el que se pinta el cielo cuando emprenden el vuelo en parvadas de decenas de ejemplares.

Cenote ZACI


Visitar Valladolid y no conocer el cenote Zací es como viajar a París y no admirar la torre Eiffel, según afirman algunos vallisoletanos.
El cenote Zací es un símbolo de esa ciudad del oriente de Yucatán, un prodigio de la naturaleza y una enigmática, emocionante aventura, por la magia que encierra en sus caprichosas formas pétreas y la leyenda que le envuelve.
Enclavado cerca de la plaza principal de la Sultana de Oriente, es uno de los cenotes a cielo abierto más grandes e impresionantes de la Península.
El espejo de agua, en forma ovalada, tiene 28 metros de diámetro en la parte mayor y 25 en la menor, y la altura entre la bóveda y la superficie acuífera es de 26 metros.
En torno a las paredes se han dispuesto estructuras de piedra en forma de escalinatas que permiten a los visitantes recorrer los alrededores y admirar amplia gama de peces de agua dulce. Zací, palabra maya que significa "Gavilán blanco", era el nombre de la urbe prehispánica sobre la cual se fundó en 1543 la actual ciudad de Valladolid.
Hoy día, Zací se relaciona directamente con el cenote, un atractivo natural que genera importante desarrollo turístico. El lugar cuenta con restaurante especializado en cocina yucateca, espacio para venta de artesanías y otros artículos, y un pequeño zoológico de aves típicas de la región.
-La estrella es el cenote; a todos los visitantes les llama la atención la imponente belleza de esta formación natural que se ha convertido en símbolo de la ciudad -indica el Sr. Jorge Alberto Aguilar Rivero, administrador del restaurante.
-Creo que un viaje a Valladolid no puede estar completo sin una visita al cenote Zací. No pierde su belleza porque es un espacio respetado por la comunidad, de modo que siempre está limpio, lo que causa grata impresión en los visitantes.
La entrada de la luz, que se filtra a través de las copas de los árboles, permite que se refleje el azul del cielo y la blancura de las nubes. Las estalactitas parecen desafiar las leyes de la gravedad, y, cual "espadas de Damocles", retan a la paciencia de los hombres que se admiran ante este prodigio de la madre naturaleza.
Las raíces que penden de la bóveda principal parecen estar ansiosas de tocar el espejo de agua, como queriendo saciar la sed en los días calurosos.-

Celestun, Yucatán



Situado a 96 kilómetros de Mérida rumbo al Oeste. Este bello puerto de pescadores es realmente pintoresco. El puerto ofrece todo lo que el visitante necesita para una estancia agradable: hoteles, restaurantes, loncherías, farmacias y tiendas de abarrotes bien surtidas.
Recientemente abrió sus puertas el hotel Eco Paraiso, con "instalaciones ecológicas" en un ambiente con cabañas, albercas y restaurante naturista.
En Celestún se pueden encontrar extensas playas plagadas de cocoteros. El mar es apacible y el agua clara. Las embarcaciones de los pescadores ofrecen una estampa típica de la costa Yucateca. El atardecer en Celestún es otro regalo de la naturaleza que hay que disfrutar. El antiguo faro inclinado, que se ubica cerca del muelle de pescadores, se mantiene firme; aún desafía las leyes de la física para asombro de los visitantes, que han encontrado en este vigía otro símbolo de Celestún.
Los paseos por el río son contratados en el puesto que da entrada a Celestún. Cada lancha lleva de 4 a 8 personas, dependiendo de la marea. Muchas veces los guías, con ganas de que el turista se la pase bien y por ignorancia, se acercan demasiado a los flamencos, lo cual los afecta negativamente. Por favor, no le pida a los guías que lleguen demasiado cerca, y si lo están, pida que se alejen. Si no cuidamos el frágil ecosistema de los flamencos, se irán o, peor aún, se morirán.
La reserva natural de Celestún es una de las áreas protegidas más importantes del país, debido al buen número de aves autóctonas y migratorias que alberga.
El flamenco se ha convertido en figura distintiva de Celestún, donde hay gran cantidad de estas aves, a las que se puede encontrar todos los días del año en la ría.
Además, en el puerto funciona la Federación de Lancheros Unidos de Celestún, cuyos integrantes se dedican especialmente a pasear a los visitantes por todos los puntos de la ría y de la costa.
Los lancheros de la ría ofrecen dos opciones de paseo: la ruta Norte, que incluye la visita a la zona donde anidan los flamencos, recorrido por los manglares y el ojo de agua, y la Sur, que incluye visitas al bosque petrificado, a Punta Pelícano y al antiguo rancho cocotero de San Joaquín.
La persona que desee conocerlos todos necesitaría dos semanas de paseos diarios -abunda-. Entre otros están el área de los cocodrilos, las zonas de aves y las charcas salineras.
El "ojo Baldiosera" es la mayor concentración de agua dulce dentro del manglar. Cuenta con pequeños muelles y pasajes por donde los visitantes pueden tener acceso al lugar. Las cristalinas, refrescantes aguas invitan al viajero a darse un chapuzón. Al otro lado de la ría se ubica el bosque petrificado, un espacio digno de la creatividad de un artista plástico: los árboles secos dan forma a imágenes surrealistas, caprichosas, donde el tiempo parece haberse detenido.
Entre las tradiciones más pintorescas de Celestún se encuentra la fiesta anual del puerto, la cual es en honor de la Virgen de la Concepción y se lleva a cabo en los primeros días del mes de diciembre. Durante la fiesta se celebran las tradicionales vaquerías así como desfiles de lanchas en el mar encabezados por la imagen de la virgen.
Los restaurantes de los hoteles ofrecen amplia gama de guisos a base de pescados y mariscos, ensaladas, ceviches y bebidas.
Los visitantes tienen a su disposición en todos estos restaurantes, además del tradicional pescado frito, cocteles de camarón, pulpo, caracol y jaiba, así como órdenes de ceviche de estos mismos mariscos.